¿Estás embarazada? ¿Te acabas de enterar que vas a ser madre? Pues este post te interesa, así que… Prepárate una infusión, ponte cómoda, y empieza a leer…

Cambios que suceden en tu cuerpo estando embarazada

Una de las cosas más notables e inevitables que experimentaras estando embarazada, son los asombrosos cambios que irás experimentando en tu cuerpo semana tras semana y mes tras mes.

En este post te contamos fase por fase que va a experimentar tanto tu cuerpo, como tu mente. Pero también queremos dejar claro que cada mujer es distinta, y cada cuerpo reacciona de una forma diferente.

El peso, puede que sea de los cambios más significativos en el trascurso de un embarazo. Se puede llegar a aumentar hasta 400 gr por semana, lo que significaría que al final del embarazo el peso pueda ascender hasta unos 12 kilos, aproximadamente.

Frente a esto, poco se puede hacer ya que la mamá necesita alimentarse adecuadamente, para fortalecer y asegurar la buena salud de su bebé.

Remedios; Seguir las orientaciones de tu médico, llevar una dieta sana y equilibrada, y realizar actividad física siempre que lo haya recomendado tu médico.

Primer trimestre de embarazo

El primer trimestre del embarazo es uno de las más emocionantes, ya que todo es nuevo, se unen la ilusión y emoción de la mamá por estar embarazada, pese a que en este ciclo aún no se pueda apreciar del todo bien la tripita.

Aproximadamente una semana después de la fecundación, el óvulo fecundado llega al útero de la mamá, donde se instala en él durante los próximos meses de embarazo.

Al cabo de pocos días, las células darán origen al embrión y a la placenta. Y es a partir de este momento, donde los cambios en el organismo de la mamá empezarán a florecer.

A partir de aquí, los primeros síntomas empiezan a asomar, como si de una menstruación se tratara… Tirantez en el pecho, cansancio, aumento de la secreción vaginal, manía a ciertos alimentos…

En el segundo mes de embarazo el estado de ánimo puede empezar a variar, no te preocupes, es completamente normal debido a la revolución hormonal que se está produciendo dentro de tu cuerpo.

El pecho puede que haya aumentado un poco su tamaño, produciendo algo de incomodidad y dolor, percibiéndose ya los Tubérculos de Montgomery en la areola, unos pequeños nódulos de lo más habitual.

Es normal que en este punto empiecen a aparecer algunas náuseas y mareos, no todas las madres los padecen, así que puede que tú seas una de las privilegiadas.

También empezarás a notar la necesidad constante de orinar, además de que aumente tu producción de saliva.

A partir de aquí, ya se empieza a notar la barriguita y eso significa que tienes que empezar a hacer limpieza de armario y seleccionar aquello con lo que te sientas más cómoda, ya que las prendas ajustadas tienden a dificultar la circulación sanguínea.

¡Vete de compras! Una de las cosas más imprescindibles es que empieces por comprarte sujetadores, para que el pecho no vaya oprimido. Una de las mejores elecciones son los sujetadores de lactancia. Son cómodos, y así ya los tienes para cuando des el pecho, ya que te vendrá la mar de bien.

En este punto también, la hormona causante de las nauseas y los cambios de apetito, empieza a disminuir.

Los dientes pueden llegar a molestar un poco, debido a los cambios hormonales  pueden llegar a inflamarse un poco las encías, además, pensemos que el feto nos absorbe mucho calcio.

Llegados al final de este trimestre, los órganos vitales del bebé ya se han formado completamente.

Segundo trimestre de embarazo

Es una de las etapas probablemente más gratificante. Las molestias iniciales suelen desaparecer  por completo y se empiezan a sentir las pataditas del bebé.

En el cuarto mes de embarazo, la mujer se siente más vital, ya que los vómitos y el cansancio del principio suelen desaparecer después de la semana 12. La cintura desaparece y las caderas empiezan a redondearse.

Los pezones se vuelven más oscuros y aumentan su tamaño.

Es aquí cuando la línea vertical del centro del abdomen suele aparecer, con un tono negruzco. Pero no te preocupes,  se desvanecerá tras el parto.

Es aquí en este punto donde el útero puede llegar a ejercer más presión sobre el estómago, causando malas digestiones y estreñimiento. Coméntalo con tu médico si hiciera falta y sigue sus consejos, lo agradecerás.

En el quinto mes de embarazo, es cuando llega uno de los momentos más esperados y maravillosos del embarazo. Las primeras pataditas de tu bebé, ya que suelen notarse alrededor de la semana 20, aunque las madres que repiten suelen notarlas unos días antes.

Rondando la mitad del embarazo el ritmo cardiaco se acelera y la respiración suele ser más profunda.

También empezarás a notar las conocidísimas contracciones de “Braxton Hicks”. Se pueden empezar a notar pasada la semana 20 de embarazo, llegando a ser más intensas, sin llegar a doler, a medida que avanzan las semanas. Su cometido es preparar al útero para el posterior trabajo en el parto.

También la tripita empieza a ser más voluminosa y las prendas premamá son ya un aliado más de tu día a día.

Se empiezan además, a retener más líquidos. Se puede llegar a notar más hinchazón en brazos y tobillos.

El vello podría también hacerse algo más abundante.

Y puedes sufrir gases por culpa del estreñimiento.

No nos olivemos de los sofocos por los aumentos repentinos de temperatura, si estás embarazada en pleno invierno, probablemente será el invierno más caluroso de tu vida.

En el sexto mes de embarazo, la tripa ya se aprecia notablemente. El útero crece sin parar y se extiende ya por encima del ombligo .

La piel de la tripita se suele estirar bastante y puede que empieces a notar leves picores, que con una buena crema hidratante te aliviarán y calmarán, además de prevenir las estrías.

El ombligo suele sobresalir, quedándose así hasta el parto, pero tranquila, luego vuelve todo a la normalidad.

El bebé crece y crece sin parar, además de no parar ya quieto y darse la vuelta, cambiando su posición frecuentemente, sintiendo así unos movimientos de lo más maravillosos.

En esta fase el útero ya no tiene suficiente hueco en la pelvis, así que, al extenderse, desplaza los intestinos presionando ligeramente el diafragma y el hígado. Puedes llegar a notar como una leve sensación de ahogo… Tranquila, te acostumbrarás y pasará.

Sentirás más ganas de orinar, constantemente ya que la vejiga también se ve más oprimida de lo normal.

Los pezones además de seguir aumentando de tamaño, suelen estar más sensibles, ya que empiezan a prepararse para la lactancia. La prolactina, que es la hormona que estimula la producción de leche, prepara así los pechos para ese momento.

Tercer trimestre de embarazo

La tripa es muy voluminosa ya que el bebé crece y crece, preparándose así tu cuerpo para el momento del parto. En este punto la preparación que hagas para dar a luz y para la maternidad te ayudará considerablemente a afrontar la llegada de tu bebé mucho mejor.

A veces los partos suelen adelantarse, así que no está de más que vayas preparando la bolsa del hospital. Saber que ya está lista y preparada, te ayudará a estar más tranquila. Además, a medida que avance el embarazo y vaya llegando a su término te sentirás mas cansada, y cuanto antes te prepares las cosas, mejor.

En cuanto a las relaciones sexuales, mientras el médico no haya recomendado lo contrario, pueden seguir practicándose sin ningún problema.

Puede que empiecen a aparecer molestias en la espalda y en los riñones por el peso de la tripa. Mucho descanso, calor, y si alguien se ofrece a darte un masajito, mejor que mejor.

Suelen ir apareciendo algunos cambios de humor, los miedos y algunas inseguridades. El parto, cada vez está más cerca y la preocupación se empieza a notar. No está demás que te prepares físicamente para dar a luz, te ayudará a recibir ese momento con tranquilidad y fuerza, y lo llevarás mucho mejor.

Por otro lado, tu cuerpo habrá llegado a tal punto que te sentirás incomoda y molesta con cualquier postura para dormir. La mejor forma en la que te sentirás más cómoda será de lado, y abrazada a una almohada o cojín de embarazo. ¡¡Pruébalo!!

El octavo mes de embarazo, suele ser en general uno de los más incómodos del embarazo.  El bebé suele colocarse de la forma en la que va a nacer, aunque no siempre es así. Cada vez tiene menos espacio para poder moverse, y la mamá se suele sentir más pesada y cansada.

Las molestias que vienes sintiendo anteriormente se acentúan aun más por el sobreesfuerzo que tienes que hacer ya.

Al haberse el bebe colocado ya con la cabeza encajada de el útero, se suelen notar pequeños dolores en la parte baja del abdomen, notando algunas contracción de “Braxton Hicks”. Es muy importante saber diferenciarlas para evitar falsas alarmas.

También en este punto puede llegar a aparecer alguna hemorroide a causa del estreñimiento y por la presión que ejerce la cabecita del bebe en la pelvis.

A partir de aquí el bebé puede llegar a nacer en cualquier momento, por eso suele ser normal pedirse ya la baja laboral y guardar reposo.

Noveno mes de embarazo

¡¡Bienvenidas a la recta final!! Donde los días son eternos, y parece que nunca vaya a llegar el momento de dar a luz.

La tripa notarás que bajará, disminuyendo así la tensión sobre el tórax y el estómago, encajándose en la pelvis, síntoma de que se está preparando ya para el nacimiento. Si no eres primeriza, puede que este descenso se produzca al inicio de las contracciones.

Puede que llame a tu puerta el llamado “Síndrome del nido” donde algunas mujeres sienten una necesidad de limpiar y ordenar. Se debe a un instinto ancestral que mueve a las futuras madres a dejarlo todo listo y preparado para la esperada llegada.

La fecha del parto suele rondar los 15 días antes, 15 días después. Si llegados a la semana 42 el bebé aun no ha nacido, puede que se decida el provocar el parto.

Nuestro pequeño consejo; Que disfrutes de cada etapa, de cada momento, de cada cambio, de forma alegre y positiva. Siempre tendrás tiempo para volver a estar como estabas y volver a ser la que eras… Nada es para siempre.

¡¡Feliz embarazo y feliz parto!!